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Guía de Perros

Puli

octubre 9, 2018

Este perro no es tan conocido fuera del mundo del pastoreo, pero ha conquistado el corazón de familias en todo el planeta con su lealtad y personalidad cariñosa. Tiene un pelaje muy particular, es muy activo y tiene gran facilidad para los juegos caninos. Sigue leyendo y conoce más sobre este compañero de origen húngaro.

Historia del Puli

Su origen se dio hace más de mil años en Hungría. No se sabe con exactitud cómo se dio el nacimiento de la raza, pero se cree que pudo haber llegado a este país junto a la tribu Magyar de Siberia en India, alrededor del año 900. También se piensa que pudieron haber llegado de la mano de los mongoles siglos más tarde y muchos coinciden en que sus antepasados estuvieron en suelo chino, por su parecido con el Terrier Tibetano.

Lo cierto es que en el siglo XIV ya era muy popular en tierras húngaras por su destacado trabajo como perro ovejero. En el siglo XVI vivieron momentos difíciles, cuando invasores turcos por poco acaban con la raza; sin embargo, unos criadores de Europa Occidental protegieron a un importante grupo de la raza y repoblaron la zona una vez superado el conflicto. Entonces se dieron cruces con perros de otras razas y nació una muy parecida, que hoy se conocen como Pumi y Mudi.

Por un tiempo se usó indistintamente el término Puli y Pumi para dirigirse a dos razas distintas; pero a principios de la década de 1900 un profesor del colegio veterinario de Hungría de nombre Emil Raitsitz se dedicó a clasificar todas las razas húngaras nativas, y puso énfasis especial en preservar el Puli. 15 años más tarde se escribió el primer estándar de la raza.

En 1935 se exportó el primer Puli a Estados Unidos y se utilizó para un proyecto del Departamento de Agricultura de este país en el que se probaron diferentes perros pastores. Un año más tarde, el American Kennel Club la reconoció como raza y poco después se fundó el primer club de estos caninos en territorio norteamericano. Desde entonces ganó algo de reconocimiento como buen compañero de familias, perro pastor y otras labores; aunque hoy en día no es de las razas más populares en el mundo.

Estas son sus características 

Es un pero mediano. La estatura del macho está entre los 39 y 45 centímetros; mientras que su peso oscila entre los 13 y 15 kilogramos. Las hembras miden desde los 36 hasta los 42 centímetros y pesan entre 10 y 13 kilogramos. Tiene buena musculatura, su estructura es fuerte y su cuerpo es magro. Es un perro con una fisionomía bastante equilibrada.

Tiene un pecho profundo, largo y con las costillas arqueadas. Sus patas son algo separadas, paralelas y no muy largas. Su cola es de inserción media, no tan largo y tupida de pelos. Su cuello es de un largo medio y bien musculado. La cabeza del Puli es redonda, vista desde el frente y luce ovalada cuando se le mira desde otros ángulos.

Su hocico no es puntiagudo, tiene el puente nasal derecho. La nariz es pequeña y negra. Sus orejas son colgantes y terminan en forma de V. Tiene los ojos medianos, algo separados y de color marrón. El pelo sobre su cara es tan abundante, que es difícil determinar una expresión específica.

 

El pelaje es lo más particular de esta raza. Tiene el pelo ondulado y algo rizado. Se le ven mechones de pelo que van formando cordones. El pelo en la parte interior es fino y en el exterior es algo áspero. En el lomo y en la parte posterior del muslo las borlas son largas, en el resto del cuerpo el largo es medio.

A pesar del nutrido pelaje, la capa interna está algo separada, por lo cual debería presentar cordones fáciles de peinar, sin nudos. Puede ser de color negro completo, negro con algún sombreado gris o óxido, leonado con una máscara negra visible, blanco o en cualquier todo de gris.

¿Cómo se comporta?

El Puli es un perro activo  y juguetón. Por su gran energía, su velocidad y gran entusiasmo es muy bueno en los deportes caninos. Su naturaleza lo hace un buen guardián y protector, ya que es un perro muy leal. Le gusta mucho la compañía humana, a pesar de que es bastante independiente en comparación a otras razas. Es muy cariñoso y ama a los niños, siempre y cuando lo respete y no viole sus espacios.

Ante los extraños puede ser algo reservado, pero rara vez es agresivo con los visitantes del hogar. Con otros perros no suele tener muy buena relación, le traiciona su naturaleza de pastor. Es bueno para el trabajo y se desenvuelve bien en área abiertas.

Su pelaje le permite tener cierta tolerancia a climas fríos y algo húmedos. También puede adaptarse a espacios más pequeños, siempre y cuando se le abra un lugar durante el día en el que pueda gastar su gran energía. Es un perro muy inteligente y aunque es algo testarudo, aprende muy bien con métodos como el clicker y otros que le presenten desafíos mentales.

Así debes cuidar a tu Puli

El cuidado estético de esta raza es bastante exigente. El pelaje es el sello de esta raza y su cuidado es bastante particular. Lo ideal es que las borlas no se enreden entre sí, pues esto podría generar el espacio ideal para pulgas y otros problemas de piel; sin embargo, no es recomendable utilizar cepillos fuertes para esta tarea. Lo ideal es realizarlo con las manos. Tampoco puedes abusar del baño, el jabón y otras sustancias podrían arruinar la naturaleza de su pelaje. Trata de extenderlo a cada seis o siete semana.

El otro punto al que debes prestar particular atención, para la felicidad de tu Puli, es a los niveles de actividad. Es una raza muy activa y necesita emplear toda su energía en largas caminatas diarias. Ama el medio ambiente, es curioso y disfrutará explorando en diferentes áreas. Otra buena idea es incluirlo en deportes caninos, los cuales, por cierto, se le dan muy bien. Especialmente el Herding y el Agility.

Su salud

El promedio de vida del Puli es entre los 12 y los 14 años. Los problemas de salud más comunes de esta raza son: displasia de codo y cadera, diabetes, cataratas, luxación patelar, atrofia de reina progresiva y enfermedad de von Willebrand.