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Guía de Perros

El Dálmata es conocido por su labor como bombero. Pero es un perro con una larga historia, que comenzó alrededor del siglo XVI en la antigua Yugoslavia. Aunque su labor social sigue siendo su principal carta de presentación en la actualidad, también destaca como buen compañero y en otras labores de la vida cotidiana. Si te gusta esta raza y quieres conocer todo lo que la rodea, continúa leyendo.

Historia del Dálmata

El origen del Dálmata no es muy claro. Diferentes autores y estudiosos de la Cinología lo han ubicado en diferentes países y épocas. Pero casi todos coinciden en que se estableció y desarrolló en Dalmacia, una antigua región de lo que se denominaba Yugoslavia (hoy Croacia). Aparecen en pinturas y crónicas eclesiáticas de esta zona, que datan entre los siglos XVI y XVIII. Por ejemplo, está representado en la pintura «María con Jesús y los Ángeles”, que está ubicada en la iglesia “Gospa od andjela” en isla de Losinj (hoy territorio croata).

En sus inicios se utilizó como un perro protector y acompañante de carrozas tiradas por caballos. Esta labor evolucionó hacia su segunda gran tarea: la de bombero. Comenzó a acompañarlos cuando los caballos tiraban de las antiguas ambulancias (una especie de hamaca emplazada en una carroza). Luego lo integraron a otras actividades y con su gran inteligencia e instinto salvador caló rápidamente. Así evolucionó en la historia y hoy en día todavía resalta en este rol.

El primer estándar de la raza lo escribió  un inglés de nombre Vero Shaw en el año 1882, pero no fue reconocido oficialmente hasta 1890, cuando se fundó el primer Club de Dálmatas. La Federación Cinológica Internacional lo incluyó en sus registros en 1955, aunque muchas otras asociaciones, como la AKC, lo habían reconocido bastantes años atrás. En la actualidad es un perro muy reconocido, con presencia en diferentes territorios.

Características de la raza

Es un perro grande. El macho tiene una estatura que se ubica entre los 56 y 62 centímetros; mientras que la hembra mide desde 54 hasta 60 centímetros. El peso no está establecido en el estándar de la raza, pero normalmente no supera los 32 kilogramos. Tiene le cuerpo rectangular, fuerte, musculoso y estilizado.

Tiene las patas bien desarrolladas, perfectamente paralelas. Sus pies son de dedos compactos y con almohadillas resistentes. Su cola es de inserción media, es gruesa en la base y se afina hacia la punta. La porta en forma de sable. Tiene el lomo corto y poderoso. Su pecho es profundo, en forma de barril y de gran capacidad.

Su cuello es fuerte, moderadamente largo y libre de papada. Tiene la cabeza en forma de prisma. Su hocico es bien desarrollado, tiene fuertes los huesos de la mandíbula. Su mordida es completa y en forma de tijera. Tiene las orejas de inserción alta, son en forma de triángulo y las lleva pegadas al lateral de la cabeza. Sus ojos son ovalados, de color acorde a las manchas del cuerpo. Tiene una expresión inteligente y alerta.

El Dálmata tiene el pelo corto, brillante, duro y tupido sobre todo el cuerpo. Es de color blanco en el fondo y tiene un característico moteado que puede ser negro, hígado o marrón. Las manchas son simétrica, bien definidas, sin entremezclarse con el blanco. Este perro nace todo de color blanco y cuando van creciendo van apareciendo las marcas. Se presentan en todo el cuerpo, incluyendo las orejas, la nariz y los pies.

¿Cómo es su comportamiento?

Es un perro amigable, activo y muy seguro de sí mismo. Tiene un carácter extrovertido, no se muestra ni tímido ni agresivo en casi ninguna situación. Es alegre, pero al mismo tiempo bastante independiente, lo cual lo hace ser incomprendido por algunos de sus dueños. Es inteligente y puede llegar a ser algo testarudo. No suele obedecer ciegamente, sino que observa y decide. Es leal con sus familiares y puede ser un poco travieso en la casa. Tiene una gran habilidad para saltar, correr, subirse en muebles o escalar entre sábanas. Si se queda mucho tiempo en casa puede volver algo destructivo.

El Dálmata tiene un gran instinto de sabueso, por esta razón intentará correr tras las presas en la mayoría de sus paseos. Por esta razón es importante que siempre lleva cadena o que se desenvuelva en lugares cerrados en los que pueda ser controlado. A esta raza le gusta el agua y disfruta la naturaleza, por estas razones prefiere vivir en hogares o casas grandes. Podría llegar a adaptarse a un lugar más pequeño, siempre y cuando se le brinde espacio y tiempo para sus paseos.

No suele tener mala relación con otros perros, pero tampoco deja que se imponga cualquiera en su territorio. Con los niños tiene buen comportamiento, siempre y cuando lo respeten y le den su espacio. No tiene demasiada paciencia para las travesuras.

Así debe ser su cuidado

Es un perro muy enérgico, por lo cual necesita primordialmente actividad física para ser feliz. Un paseo largo al día, con recorrido divertidos e intensos puede ser suficiente siempre y cuando se acompañe con algún juego en casa. Si se realiza en un espacio pequeño, solo con cortas caminatas necesitas salir varias veces en un día.

Es ideal como compañero de corredores, ciclistas y otras deportistas que disfruten ejercitarse al aire libre. Si se incluyen un lugar donde haya agua, el Dálmata lo sabrá agradecer. Por su fuerte instinto de sabueso, es importante que lleve su cadena, que siempre esté vigilado y controlado. De lo contrario, correrá tras la primera presa que atraviese su camino y no obedecerá al llamado de su dueño. Es importante que en su etapa de cachorro los paseos no sean tan intensos, pues todavía sus huesos y músculos están en formación.

El cuidado estético es realmente sencillo. El Dálmata no necesita demasiado trabajo para mantener su bello característico pelaje. Con un cepillado semanal es suficiente para retirar el pelo muerto y entre sus manchas pocas veces quedan rastros de suciedad. Por esta razón el baño tampoco debe ser tan frecuente como el de otras razas. Esta raza es algo delicada con los oídos, por lo cual es necesario prestar especial atención al aseo de esta zona.

La salud del Dálmata

Tiene una expectativa de vida entre los 10 y los 13 años. En líneas generales es un perro bastante sano, con pocas exigencias y requerimientos para mantenerse con buena salud. Principalmente dos padecimiento suelen afectarlos: problemas de cadera y cálculos renales. De resto, puede presentar enfermedades menos graves, como infecciones y otros problemas en las orejas.