Saltar al contenido
Guía de Perros

Boyero de Flandes

diciembre 4, 2018

El Boyero de Flandes es un perro muy versátil. Destacó como pastor, cazado, vigilante y hasta tirador de cargo en sus inicios. Más tarde se desempeñó como perro de guerra y policía. Y luego fue guía de personas con discapacidad. ¿Te interesa conocer más sobre esta particular raza? Sigue leyendo, entérate de su historia y de todas sus características.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)

Cargando…

Historia del Boyero de Flandes

Es una raza antigua, que se originó en la región de Flandes, entre Francia, Bélgica y los Países Bajos. En un principio fue utilizado como colaborador en el campo. Fungió de pastor, de cazador, de vigilante y hasta de tirador de carga en muchas granjas y sectores rurales. Por esta razón, era conocido con los nombres de “vuilbaard” (barba sucia), “koehond” (perro de vaca) y “toucher de boeuf o pic” (conductor de ganado), entre otros.

En 1904, gracias a su popularidad, se escribió el primer estándar de la raza y se formó un club de la raza. Todo estaba encaminado para su fortalecimiento; sin embargo, llegaron las Guerras Mundialies. Al igual que con muchos otros perros, el conflicto armado representó una época muy dura para esta raza. Sobrevivió gracias a su versatilidad, pues destacó como mensajero y en otras labores durante esta época.

Por eso coleccionó muchos otros seguidores y después de la guerra, pulió su currículo como perro policía y guía para personas con discapacidad visual. Todas estas bondades hicieron que muchos expatriados no dudaran en llevársela a América. En este territorio logró establecerse, desde 1963 se estableció el club más importante de la raza en Estados Unidos.

Características de la raza

Es un perro grande. El macho mide entre los 62 y 68 cm en los machos y pesa desde los 30 hasta los 40 kilogramos. La hembra, por su parte, tiene una estatura entre los 59 y los 65 centímetros; mientras que su peso se ubica entre los 27 y los 35 kilogramos. Tiene el cuerpo compacto, corto y fornido.

Sus patas bien musculosas, poseen huesos fuertes. Sus pies son cortos, redondos y compactos. Tiene la espalda corta, ancha, musculosa y bien acentuada. Su pecho es ancho y desciende hasta el nivel de los codos. Tiene la cola de inserción alta y no es muy larga. Su cuello es fuerte, tiene soltura y lo lleva levantado.

Su cabeza es maciza, y la barba y los pelos táctiles la acentúan aún más. Sus orejas son de implantación alta y tienen forma de triángulo. Sus ojos son ligeramente ovalados y de color oscuro. Tiene una expresión franca y enérgica.

El Boyero de Flandes tiene la piel bien adherida al cuerpo, sin flacidez. Su pelo es bien tupido. Es áspero al tacto, seco y mate. No es muy largo, ni muy corto, en promedio mide unos 6 centímetros. Es ligeramente desgreñado, sin ser lanudo ni rizado. Los colores más comunes en que se presenta son: gris,
moteado o carbonado. También puede ser negro zaino.

¿Cómo es su comportamiento?

Es un perro inteligente, enérgico y con un carácter bastante estable. Suele ser un buen vigilante, siempre está alerta y camina por toda la propiedad. Es muy cercano a su amo y no le gusta pasar mucho tiempo solo. Bien socializado puede ser un excelente compañero, con buen trato hacia toda la familia y relación aceptable con extraños. Con otros animales es un poco más duro para relacionarse, aunque también puede llegar a serlo.

En el campo es un gran trabajador. Es muy versátil, por eso fue utilizado como cazador, vigilante y hasta perro de carga. Su gran inteligencia le permite adaptarse también a otras tareas, por eso ha destacado también a lo largo de la historia como guía de personas con discapacidad o perro policía. Si no se le da el trato adecuado, ni se cumple con el proceso de socialización correctamente, esta raza puede tornarse algo tímida. Se adapta muy bien a diferentes lugares, es capaz tanto de adaptarse a un apartamento, como a una finca o granja. Su doble capa de pelo lo protege de climas inclementes.

Cuidado del Boyero de Flandes

El Boyero de Flandes tiene una doble capa de pelos que es relativamente sencilla de mantener. Debe ser peinado de dos a tres veces por semana, como un cepillo especial. Suele ser un perro bastante aseado y el color de su pelaje evita que luzca sucio, por lo cual puede bañarse cada cinco semanas. Es importante prestar especial atención a la limpieza de su barba y de la zona de las orejas, donde suele acumular suciedad con mayor frecuencia.

Es un perro bastante enérgico, especialmente cuando es un cachorro. Necesita mucha actividad física para ser feliz y mantenerse en plenitud de condiciones. Es importante no abusar de la exigencia en sus años de formación, o podría causarle algún problema de salud. Esta raza requiere al menos de un largo paseo al día, disfruta correr o hace ejercicio junto a su amo. Asimismo, demandará algo de actividad en casa, por eso es mejor cuando tiene un espacio amplio para correr y divertirse.

Así es su salud

El Boyero de Flandes tiene una expectativa de vida entre los 10 y los 12 años. Entre las principales enfermedades a las que tiene predisposición se encuentran: la miopatía de Bouvier des Flandres, cataratas, sordera, uréteres ectópicos, epilepsia, glaucoma, displasia de cadera, hipotiroidismo, parálisis laríngea, megaesófago, displasia del codo, y estenosis subaórtica. Asimismo, puede desarrollar hinchazón o torsión gástrica.