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Guía de Perros

Akita americano o Gran perro japonés

septiembre 20, 2018
Akita Americano

Por su carácter protector y su gran personalidad, el Akita Americano es uno de los mejores compañeros de las familias alrededor del mundo. Su pariente japonés, el Akita Inu es famoso por la historia llevada al cine con el nombre de Hachiko. Mucha de la nobleza de aquel canino está presente en esta raza, que además ha comenzado a escribir su propia reputación. Continua leyendo y conoce todo sobre este particular compañero.

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¿Cómo se originó el Akita americano?

Es un descendiente directo del Akita Inu, un perro japonés proveniente de la prefectura Akita, la zona más al norte de la isla japonesa Honshu. Por esta razón también se le conoce como el Gran Perro Japonés. En sus primeros años de existencia eran utilizados como perros de pelea y en un intento por mejorar su ferocidad algunos ejemplares fueron cruzados con otras razas, como el Pastor Alemán y el Mastín inglés.

Esta derivación fue muy popular durante la Segunda Guerra Mundial, sobre todo entre la población extranjera, pues los locales sacrificaron muchas razas para utilizar su piel como cobijo. Por esta razón, una vez que concluyó el conflicto armado, muchos norteamericanos volvieron a casa con un nuevo compañero: un perro.

De esta manera comenzaron a verse a los descendientes del Akita Inu por distintas zonas de Estados Unidos y en especial en California. Años más tarde esta raza sería reconocida como el Akita americano, aunque suele denominarse simplemente como Akita. Es importante destacar, que a la par del crecimiento de la popularidad de estos perros en territorio estadounidense, una camada con el gen puro fue criada en Japón y se restableció la raza original. Por esta razón existen marcadas diferencias (color, tamaño y otras) entre el Akita Inu y el Akita americano.

Estas son sus características físicas

A diferencia de su antecesor, el Akita americano es de muchas tonalidades y patrones. Puede tener una máscara negra presente en las diferentes combinaciones y entre sus colores más comunes se encuentran el blanco, negro, gris, atigrado y pinto. Es un perro grande, que mide entre 55 y 70 centímetros y pesa está entre los 25 y los 45 kilogramos. Su cuerpo es macizo, fuerte y bien equilibrado.

La forma de su cara es triangular y sus orejas erguidas lo hacen lucir siempre en posición de alerta. Sus ojos son oscuros, pequeños y un poco hundidos. Su hocico es amplio, profundo y poderoso. Tiene una expresión ingenua y noble. Su cola es fuerte, peluda y de inserción alta. Tiene un pelaje corto, pero de doble capa, lo que le permite adaptarse de gran manera a bajas temperaturas.

 

¿Cuál es el comportamiento del Akita americano?

El Akita americano es muy independiente y algo territorial, pero no deja de ser cercano a los diferentes miembros de la familia. Aunque son catalogados como perros potencialmente peligrosos, muchas personas resaltan su nobleza ante los más pequeños de la casa. Bien socializado es amistoso, sobre todo con las personas cercanas. Ante desconocidos es más reservado y mantiene una posición de alerta.

Le cuesta relacionarse con otros perros, en especial del mismo género; sin embargo, puede lograr hacerlo si se le acostumbra desde pequeño. Es un perro protector y valiente, ante cualquier situación de peligro que envuelva a algún miembro de la familia, no dudará en acudir a su ayuda. Del mismo modo, es normal verlo patrullando la zona en la que habita.

Se adapta de buena forma a diferentes lugares, aunque por su gran tamaño siempre disfrutará de espacios amplios. Es muy inteligente, aprende rápido y puede llegar a ser muy obediente con un buen entrenamiento. Por esta razón, esta raza realiza labores de rescate y actividades sociales en muchas partes del mundo.

¿Cómo cuido a mi Gran perro japonés?

Uno de los puntos más importantes para el cuidado del Akita americano es su pelaje. Aunque es corto, es muy tupido y necesita ser cepillado constantemente para evitar la propagación de pulgas y otras infecciones. Esta actividad también fortalecerá su pelaje, reduciendo la caída, que suele ser mucha.

El Gran perro japonés suele ser muy aseado, se acicala con su lengua luego de comer, correr y otras actividades, por lo que el baño puede realizarse cada mes y medio, dos meses. La actividad física es necesaria en su vida, por lo que debes pasearlo al menos dos veces al día. Le gusta mordisquear, incluye juguetes de este tipo en su rutina diaria.

La esperanza de vida del Akita americano está entre los 8 y 10 años; sin embargo, existen miles de historias sobre perros de esta raza bien cuidados que han sobrepasado esta media. Por eso es importante que cumplas con estas necesidades y que lo ayudes a ser feliz.

Salud del Akita americano

La displasia de cadera es uno de los principales padecimiento de esta raza. Su gran tamaño y otras características físicas le hacen candidato a este problema de salud. Para disminuir la posibilidad de su aparición, se recomienda evitar el ejercicio excesivo y los juegos bruscos cuando es cachorro. La displasia de cadera se trata quirúrgicamente y con terapias para disminuir su molestia.

Otro de los problemas que más presenta esta raza está relacionado con la piel. Su grueso pelaje facilita la aparición de dermatitis e inflamación, si no es cepillado y cuidado debidamente. Asimismo, el Akita americano puede padecer de torsión de estómago o acumulación de gases.

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